Capitulo 6 En seis meses después, apareció Cegor, y muy contento entro al palacio para decirle a Stitch el motivo a su ausencia. Todo se debía, a que el caballero imperial necesitaba estar solo en el exilio, en el cual, le fue muy bien, inclusive porque le toco servir al rey Alfonzo de España. El rey, le pregunto a que se debía la ocasión de estar solo, ya que él nunca se separaba de su gente, Cegor, muy lúcido le dijo que estaba algo frustrado a lo que comúnmente suele hacer, y que necesitaba dedicarse por al menos sesenta días para descansar. A Stitch no le gusto nada, porque él estuvo necesitando su ayuda y no lo pudo acompañar, entonces, ambos charlaron y finalizando, el rey le cuenta lo que paso todo este tiempo en su ausencia. Al otro día, el caballero se puso a entrenar las tropas como lo solía hacer, antes de partir, un mensajero se dirigía al rey trayéndole la noticia de que había un hombre intentando atacar el sudeste, pero desconociendo el nombre y la razón. Cegor tomo rumbo a la ofensiva, mientras que Lilo fue al norte, para vigilar que algún otro ataque por ahí debido que casi todos los contrarios solían atacar esa región. Cuando el caballero llego al sudeste, intento comunicarse con el extraño soldado para así tratar de llegar a un acuerdo y evitar daños, los resultados fueron regularmente, pero se pudo saber el nombre, las intenciones, se llamaba Alan Nafta y solo mostraba una postura neutral, ya que era un guerrero hambriento por conquista. Pero al parecer pudo llegar un acuerdo con los imperialistas, y no se puede decir que se aliaron, pero sí que se hicieron bandos neutrales, aunque se notaba que al Nafta le interesaba mucho lo que era estar rodeado de personas que lo obedecieran lo traten como a un rey. Stitch se dirigió hacia Alan para conocerlo, pero cuando los exploradores que vieron el encuentro de esté con Cegor le llegaron la noticia de que no era de fiar y que no le convenía hacerle llegar al palacio. Así que al rey no le importo, pero manteniendo hombres cuidándolo detrás, lo invito a entrar, se notaba que Nafta tenía una ambición tremenda por las joyas y adornos que veía en el lugar; también le interesaron las mujeres que había. Durante la visita, Stitch le pregunto cuales eran los objetivos que iba a cumplir, y Alan le respondió con una mirada burlona y diciéndole – Ah, ¿Pero qué clase de rey eres tú? – Creo que no tienes la mínima idea de que es gobernar – un rey que tiene objetivos, es como decir que los peces vuelan – por favor – Stitch algo intrigado le pregunto – ¿Para usted tener objetivos es malo? Pues ¿Por qué dices que no se gobernar? – Nafta burlándose añadió – Mire Stitch, ¿Usted cree que los hombres necesitamos objetivos? – Yo no necesito objetivos, yo y mis tropas vivimos del día a día, lo único que precisamos es estar con mujeres para tener satisfacción, lo demás no importa nada – el rey viendo que se estaba poniendo cada vez peor dijo – Mire, no quiero ser molesto, pero creo que tienes un mal concepto con lo de ser “líder”, y todos tenemos objetivos de lo que queremos alcanzar – Yo pienso que el vivir el día a día tiene sus beneficios, pero tampoco es para no tener alguna meta – y sin decir más nada, se dirigió a la puerta pidiéndole que se vaya. Nafta como no le gustaba que alguien le haga eso, le dijo – Mire Stitch, usted no tiene idea de lo que soy capaz, lo mantendré vigilado, y cualquier cosa que intentase hacer, lo voy a prevenir – A usted le conviene mantenerse en postura neutral, ya que no soy de hacer alianzas con nadie – cerrando la conversación, salió del palacio dirigiéndose a la salida del terreno. Cegor se acerca al rey para decirle que no tenga miedo, que él estará ahí para protegerlo siempre, nadie ni nadie lo iba a tocar ningún pelo. Al otro día, Stitch se levanto con todas las ganas del mundo, y llevo a su mujer a reposar unos días a las playas para así poder pasar unos días con su esposa, mientras que Cegor y Mánddel entrenaban las tropas, por al lado del terreno, estaba Alan intentando saquear pueblos de las a fueras, no era de importancia, ya que por ahora no se veía peligroso para los. Cegor tomo su ejército y se dirigió a patrullar las puertas para evitar algún ataque de ese hombre que parecía una amenaza después de la visita en el terreno, viendo con sus larga vistas, pudo ver que Nafta estaba peleando contra los musulmanes y observando pudo ver que necesitaban ayuda, entonces se atrevió para hacer retroceder a los enemigos. Al cabo de cincuenta minutos, el caballero logro lo que quiso, pero a su vez, fue atacado por los hombres de Alan lo cual el mismo le reclamaba que él no necesitaba aliados, y para el todos son enemigos, a los que ve como una amenaza los ataca luego ordeno a sus tropas para batallar con los imperialistas. Cegor no entendía por qué, pero finalmente el mismo Nafta se vio obligado a escapar, aunque dejo al caballero con muchas bajas, podría decirse de alguna manera, que fue un empate. Stitch estaba de regreso en el palacio con su mujer cuando Cegor llego con la noticia de que tuvo un enfrentamiento con aquel hombre que estuvo de visitas aquí, siendo que este lo había ayudado mientras iba perdiendo contra los musulmanes, el rey prohibió a su gente que tenga contacto con aquel rebelde, que si él quería estar solo, pues solo estará.
Stitch estaba hablando con Osito y conversando lo que debía cambiarse en el terreno cuando se vaya a defender a causa de una invasión enemiga o tratar de ver que su gente se sienta cómoda con las políticas. Al príncipe le pareció interesante casi todo lo que le decía su padre, aunque él dijo que le encantaría que las entradas tuvieran más defensa y que las tropas tengan más conocimiento en armas, ya que la tecnología debería ser parte del terreno, en otras palabras, él deseaba que el terreno este actualizado de las nuevas maquinarias que vayan apareciendo y tratar de estudiarlas. Todo parecía raro en la vida de Cegor, porque por una extraña razón, volvió el extraño vagabundo diciéndole – Oye Soldado, hay cosas que aun te falta saber – cuando no sepas que hacer – busca en lo más profundo de tu corazón – y sin dejar que el caballero le responda, se marcho haciéndole un gesto con el ojo. Cegor no pudo dormir por cinco días, porque estaba intentando descifrar lo que intentaba decirle aquel extraño vagabundo. A su vez, Stitch, estaba celebrando el cumpleaños de su hijo, ordeno a sus sirvientes que adornasen todo el palacio, que hicieran un jugoso conejo al horno con relleno de tomates y vino del más caro del lugar. Durante la cena, el rey hizo un discurso diciendo estas palabras –Oh mi gente, ustedes deben saber lo bien que me siento – creo que Osito tiene capacidad para hacer muchas cosas, un príncipe como él – Seguramente ya estaría rodeado por la ambición – Y quiero dar gracias a Dios por la bella mujer que me dio – cerrando el discurso – La verdad que, a pesar de todo lo que paso en el terreno – Siempre pudo salir el sol iluminando las cosas positivas que nos merecemos todos – después los invitados se levantaron y gritaron – ¡VIVA EL REY!. Al pasar de los días, Stitch, como lo suele hacer cada cierto momento, fue a visitar la tumba donde estaba sepultado León, cuando se puso a pensar los buenos momentos que pasaron juntos, recordó que pocos días antes de la traición, él le había organizado una ceremonia para demostrar su aprecio aunque seguía sin entender porque cambio su postura. Entonces se puso a talar en un árbol una línea de tiempo de todo lo que paso en su vida, empezó a recordar momentos buenos como así también trágicos. Durante esa tarde, apareció Rosta misteriosamente, no se supo de donde venia pero le dejo unos mensajes al rey que decía más o menos así – Mire Stitch, usted debe entender que las cosas no siempre resulta como uno puede pensar – a veces las personas se dejan llevar por cosas que no tienen sentido – Creo que debes centrarte más en tu familia y sobre el futuro de esta gente – Recuerda que tu eres un hombre que conozco prácticamente desde que eras un niño – y sin añadir más, se marcho de una manera silenciosa dejando al rey pensando en lo dicho. Pasaron los días, el terreno estaba muy luciente, Lilo se puso a tejer algún suéter y lo donaba a niños que no tenían ropa, Osito en cambio, le gustaba ir a la playa todas las mañanas para relajarse con el ruido de la naturaleza estando con Jane olvidando lo demás por un rato, Mánddel, estaba mal emocionalmente, porque su mujer acababa de fallecer y nunca fue capaz de darle un hijo, ya que tenía una enfermedad que no le permitía. Stitch en cambio, se ponía a talar dibujando cosas que iban pasando en su día a día ya que, no solo era bueno con las armas, otro dato que es importante destacar, es que también era artístico, muchos dicen que cuando era niño, sus padres lo mandaron a estudiar al extranjero para que aprenda más, otros dicen que tan solo lo hacía porque era la única forma de expresar lo que sentía. Por el momento no había señal de tropas enemigas, así que el rey procuro en disfrutar momentos amorosos con su –Señora esposa- incluyendo pasar ratos con su hijo y divirtiéndose con Cegor, aunque en ese mismo terreno estaba Mánddel intentando olvidar la pérdida de su mujer e intento superar todo lo ocurrido poniéndose a practicar con las espadas en los torneos de práctica. En el pasar de los días, Stitch tenía la esperanza de que al fin el terreno estaría en paz y armonía, pero lamentablemente no era así, ya que Alan Nafta volvió a aparecer, pero esta vez, asediando todo lo que encontraba por el lugar y le envió un mensaje al rey que lo estaba retando a un duelo mano armada, pero solo habría un ganador, en caso de que ganase él, formaría parte del reinado de los imperialistas, y en caso de que ganase Stitch, seria al revés. Pero el rey sospechaba algo, ya que era muy raro que Nafta dígase ello debido a que casi nadie se animaba a decirlo, a menos que tenga un plan en mente para evitar todo lo dicho. Alan convencido de lo que había dicho, unos días antes del duelo, asedio lo que era seis millas antes de llegar al terreno, en esa zona se ubicaba un pueblo etíope que luchaban por tierras de igual manera, pero fueron desalojados del lugar de las manos del extranjero. Llegaron exploradores al palacio para dar la noticia de lo que estaba pasando no muy lejos de aquí al rey para que intentase evitarlo. Como Stitch sabía qué clase de hombre era Nafta, intento asustarlo con sus ballestas pero en el cual tuvo que retroceder, ya que el hombre contaba con catapultas de trayectoria plana y onagros, pero no todo estaba perdido, ya que Cegor intento ayudar pero tuvo respuestas negativas por parte del rey, debido a que deseaba ese duelo que tanto reclamaba Alan. Un día antes de la gran disputa, Stitch intento enviar exploradores para poder ver si Nafta intentaba asediar algún otro lugar, pero esta vez no fue así, ya que el hombre tenía unos arcabuces y asesino a sus espías. Como nunca regresaron los exploradores, Stitch se vio obligado a mandar tropas para tratar de evitar algún inconveniente que ocurra, aunque el Alan ya había desalojado el lugar para evitar rastros porque él no deseaba batallar tropas contra tropas, si no, líder contra líder, para luego tomar el control de todo el terreno. Y llegando al gran día del duelo, Alan llega al palacio y le dice a Stitch que cuando acabase con él, su cabeza va a colgar del mástil que está arriba del castillo real, pero el rey solo le responde con un gesto en el ojo y se prepara para entrar al campo de batalla. Nafta tenía todo planeado, pero el gran problema era que todo estaba respaldado por guardias, aunque el siempre tenía un segundo plan en caso de que no resultase el principal porque cabe destacar, que es un hombre necio que no le importa el dialogo ni la amistad y que solo pelea por beneficio propio por su ambición casi parecida a la que tenia Grettén. Sonaron las trompetas y dieron presentación a ambos, pero cuando pronunciaron el nombre del ambicioso, la multitud le tiraba con cosas y le silbaba, en cambio al rey, lo motivaban sabiendo que él iba a ganar. Empezando el duelo, Stitch siempre a la ofensiva, intenta evitar que Nafta intentase hacer que pierda la noción de mantenerse firme haciéndole unas preguntas que tenía como en mente evitar la muerte en ambos debido a que se podía dialogar para llegar a un acuerdo, pero Alan siempre intenta estar concentrado en la pelea e ignorando las palabras del rey, hasta que el mismo le dijo esta frase – ¿Quién es más sabio? ¿El que lucha por pecar? O ¿El que lucha por libertad? – fue cuando de inmediato se cae al suelo y tratando de tomar su espada, pero no pudo porque Stitch no lo dejo mover, y le respondió – Pues, el que peca tiene más oportunidad en esta vida – Y muchas veces puede ser ambos, – ¿Tu que sabes de libertad? – entonces fue cuando le dio un manotazo al Stitch y logro agarrar la espada e hizo que esté cayese al suelo cuando de inmediato la gente le empezó a silbar nuevamente e intento decir unas palabras – ¡AQUÍ SE VE EL RESULTADO DE UN HOMBRE QUE NO SABE GOBERNAR! – ¡YO ESTOY EN ESTE LUGAR PORQUE ME CREO DIGNO DE SER REY! – diciendo esto último, se acerco a Stitch para cortar su cabeza, pero lo que paso fue algo que ni el mismo pudo comprender lo ocurrido. Ninguno de los dos quedo sin cuerpo e incluso lo levanto y se marcho diciéndole –Creo que la suerte está contigo Stitch – en otra ocasión esto no se volverá a repetir – Tenedlo por seguro que tu algún día estarás en la punta del altar que tiene el templo – dicho esto se marcho hacia el desierto sin añadir más. La gente ni el mismo Stitch podía creer la reacción de aquel hombre que parecía ambicioso y sediento de poder. ¡LE PERDONO LA VIDA! Pasando los días, Alan en su campamento, estaba pensando porque no lo mato poniéndose a disparar al cielo y acostarse con mujeres solo para satisfacción suya. Pero lo más peligroso no era Nafta, ya que había un enemigo mucho más peligroso llamado Emege, más bien era un pirata que saqueaba todo lo que veía en las costas, y si veía que en tierra firme había riquezas, de inmediato preparaba provisiones a bordo para matar y robar. Justamente cuando Stitch se dirigía por las costas junto a Cegor, para poder instalar un dialogo comercial con los habitantes de la zona, ven que nada de lo que creían aparecía en las costas, y si, estaba Emege que ya había negociado con los pueblos del lugar, más bien se sabía que, por miedo a perderlo todo, la gente del lugar seguía ordenes del pirata. Emege estaba saqueando una aldea a cuatro millas a través del mar rojo, cuando Stitch andaba en el otro lado intentando negociar cuando de repente es atacado por dicha gente que se encontraba en la zona, no quedaba otra que pelear. Y Cegor al ver todo lo que estaba pasando, intento enviar mensajeros a los piratas para tratar de llegar a un acuerdo, pero tuvo resultados negativos, esa vez pelearon dentro de los barcos usando las bombardas que traían. Pero como el rey era algo astuto, sabía que la única forma de evitar que ellos controlaran las aguas, era filtrarse en algunos de sus barcos, y por tanto lo hicieron. Al llegar a lo de Emege, Stitch y Cegor salieron con algunas tropas que les acompañaron e intentaron llegar hacia el pirata, pero siempre evitando el contacto con la pelea, ya que estaban en territorio enemigo, y solos iba hacer difícil escapar, debido a que estaban muy armados. Se encontraron con que el pirata andaba haciendo un discurso sobre las nuevas tierras conquistadas, pero también aclarando de que mas al sudeste se encontraba un terreno donde había mucho oro y porque no, mujeres, a Stitch en ese momento se le puso los pelos de punta que mirando al Cegor le hizo entender que debían irse del lugar para poder preparar las tropas y evitar que estos invasores intentasen hacer algo en el terreno. Mientras tanto en el terreno, estaba Lilo preocupada porque si esposo y su hijo no habían regresado desde que partieron, entonces se puso su armadura ordenando a las tropas que debían salir para buscar al rey y al caballero porque sospechaba que algo le andaban ocurriendo, de repente llega un explorador diciendo que había visto a los muchachos en un barco dirigiéndose hacia cuatro millas por el mar rojo, aunque sospechaba de que no eran aliados y que probablemente ellos intentasen pedir ayuda, debido al motivo que no conocían a esas personas, también que no llevaron las tropas, solo fueron con cinco hombres sin saber por qué. Entonces Lilo llamo a Mánddel y le pidió que le ayudase a rescatar pero también había una desventaja, el terreno iba a quedar desprotegido, entonces hablo con Osito para que se quede y patrulle en su ausencia. Dirigiéndose a las costas del mar rojo, vieron que estaban las tropas de Alan Nafta, un hombre que anteriormente tuvo un duelo con el rey, pero que no le ha hecho nada siendo que tuvo oportunidad, quien sabe que hacia ahí, pero no se le ocurrió batallar con la reina ni con Mánddel, aunque esté tenía ganas de hacerlo, porque la primera vez se había burlado del rey y como él es muy fiel a su líder, intentaba que nadie le haga daño. Mientras tanto, Stitch y Cegor, estuvieron intentando escapar, hasta que Emege los vio y los mando a traer porque en seguida se dio cuenta que ellos no formaban parte de la armada, ya que tenían el símbolo de los s en su escudo. El pirata se burlo y les dijo – ¡Oh Gente! – ¡Miren quien nos vino a visitar! – ¡No es nada menos que el rey Stitch y su caballero! – ¡Y justo cuando íbamos a tomar su palacio! – Su gente grito – ¡MATENLOS! – Pero al instante Emege dice – ¡No lo voy a matar aun! – ¡Lo que hare es llevarlos esposados hacia su propia monarquía! – ¡Porque quiero que vea como mato a toda su jerarquía! – luego se lanzo una risa malvada. A Stitch no le gusto lo que dijo e intento decirle que haga el intento, pero el pirata le dio una patada, Cegor intento evitarlo, pero sus guardias lo atraparon. Lilo y Mánddel tomaron cada uno un barco acompañados de los galeones artillados manejados por las tropas para vigilar que ningún enemigo se atreva a atacar a la reina. A Emege se le olvido decirle que los imperialistas tenían buen historial en las guerras y que casi no perdían las batallas, es por ello que se subió junto a su ejército a los galeones y a su vez, a Stitch con Cegor atados y en cerrados en el sótano del barco. Creo que esta fue la batalla naval más fuerte y jamás vivida por parte de los s, debido que casi nunca peleaban en las aguas, cuando Lilo se dio cuenta que Emege tenía a su esposo y a su hijo en su barco, intento hacer lo posible para tomar la nave pero el pirata la hacía muy imposible entrar e intentaba que ella misma hunda el galeón para así culparla de matar al rey ya que el siempre tenía una forma de escapar, era bueno planeando estrategias marítimas. Mánddel se dio cuentas de las intenciones del pirata e intento chocar su galeón para que Lilo aproveche y que vaya acercándose para luego saltar desde su nave al rescate. Pues Emege no iba a salirse con las suyas, porque Mánddel hizo lo mismo y lo mantuvo ocupado peleando con las espadas junto a las tropas en su galerón mientras que la reina intentaba rescatar a Stitch y a su hijo. Una vez rescatados, abandonaron la nave enemiga y desde sus galeones artillaros hicieron explotar la nave de Emege. Esa fue la última vez que vieron al pirata, creo que se habrá quedado traumado con lo que se enfrento y seguramente fijo que siempre hay alguien mejor que uno. Stitch y Cegor fueron de vueltos al palacio donde le dieron comida, agua donde luego se pusieron a pensar que sobrevivieron de milagro, porque al no ser que Lilo tomo las tropas, su existencia se hubiera acabado.







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