Amistad, inclusión y fortaleza
En una villa de la ciudad autónoma de Herkit, una villa de edificios descoloridos, el clima es muy caluroso, hay muchas personas caminando. A lo lejos se encuentra la ciudad autónoma de Herkit donde la clase social y económica de allí es mejor. Es como la villa de Fuerte Apache de ciudad autónoma de Buenos Aires, se puede llegar con un bondi, el taxi es muy costoso. Habitan más de cien mil personas. El gobierno los mantiene y así obtiene votos para seguir en el poder. No hay turistas que pisen ese territorio pero salen grandes futbolistas como por ejemplo Hall Fara y Gro Treq. El estilo de comida es únicamente polenta y se consume bastante droga. La vestimenta es precaria. Las estructuras de los edificios les hacen falta mantenimiento. Las palabras vulgares es muy común en esa villa. Y ahí es donde se encontraba Joklaté Auspirino que vivía con su familia, pero con una situación delicada debido que una amiga suya se acababa se suicidar a causa del bulying que sufría en la escuela. Su compañera era mujer, pero se sentía hombre y para el resto de la comunidad educativa era solo mujer aunque usaban lenguaje inclusivo para apoyarla, pero no dio basto con agregar la terminación –e – es- porque sus compañeros la hacían sentir como una pésima persona. Ahí es donde ingresa Joklaté que buscaba hacerla sentir bien siendo su amigo para demostrarle que no todas las personas son iguales. Pero las cosas pasan, sobre todo en las villas alejadas de la ciudad y su amigo se terminó suicidando. Para Joklaté fue un caos y empezó a ver el mundo diferente, ya que ser el Sam Sanyi que apoyó a Frodo Bolsón en el Señor de los Anillos no le resultó tan bien para imitar y apoyar a su amigo. Finalmente, Joklaté fue madurando y entendió que hablar en lenguaje inclusivo no es buena idea si los conceptos básicos de amor y respeto por el prójimo no vienen desde la casa.








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