Un día como voy me encontraba limpiando las jaulas de Kreitor y Yina cuando de pronto Kreitor se cae del mueble acabando con su vida instantaneamente.
Recordemos que los hámsters no calculan bien las alturas y esto le jugó en contra a Kreitor.
Kreitor era muy tierno y juguetón, me daba besitos en la mano y jugaba conmigo y los muñecos de mis libros. Lamento mucho no haberlo cuidado como se debía. Ahora sé que tengo que tener más cuidado con mis hámsters actuales y los que tendré en el futuro.
Lo recuerdo con el siguiente video:
A Kreitor lo tiré al mar porque pienso que de esa manera ahora él está feliz en el cielo con Dios.







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