Capitulo 2 Con el paso de los días, el rey empezó a ver qué intenciones tenia Grettén, lo llevo al terreno donde le dio comida, agua todo para agradecerlo de haberlo ayudado a expulsar a los invasores; pero no había buena relación entre Cegor y él, porque se notaba una indiferencia de parte del nómade tal no precisaba tener ayuda suya. Stitch y Grettén marcharon juntos por el mar y se alojaron en una isla, para tratar de extraer recursos de la zona, pero se habían encontrado con pueblos enemigos, y uno fue algo difícil de derrotar, ya que contaba con tecnologías avanzadas; pero eso sirvió para que los imperialistas puedan comprender sobre nuevos instrumentos de combate y así todo resultase de manera eficaz en las batallas que pudieran tener. Al rey le encantaba descubrir y de paso aprender nuevos métodos de guerra, la verdad que a Grettén le apetecía mas ir por mujeres, que por los recursos, era un hombre mujeriego. Luego llegando con todas las provisiones a bordo, Cegor los esperaba con sorpresas, debido a que el rey no le dejo ir con ellos, él busco otra manera de complacerlo, pues en la ausencia suya, Colino volvió a atacar el territorio, y entonces aprovecho para expulsarlo y luego organizo la ceremonia para celebrar las victorias que han conseguido dentro y fuera del terreno. Grettén no quería saber nada de lo que hacía Cegor, entonces le dijo a Stitch que iba a ir a tomar aire que necesitaba descansar porque estaba muy cansado de tanto montar a caballo, el rey tranquilamente le permitió, después de todo, él también estaba exhausto de lo mismo. Al día siguiente, Cegor se había ido temprano a explorar la zona dejando a Stitch y a Grettén solos, pero al rey no le importo mucho, cuando se despertó se puso a jugar con su hijo y a la vez le dijo a su mujer – Esposa mía, doy gracias a Dios por semejante creación, ¿En verdad este niño tendrá poder sobre el terreno? – y Lilo le contesta – Claro que sí esposo mío, no olvide que este niño nació para que el pueblo no se quede sin rey cuando usted ya no tenga cuerpo, y para que todo se mantenga en el orden que actualmente corre – y sin más añadir se puso a ordenar la habitación. El rey estaba feliz, pero a la vez sentía mucha preocupación por miedo a que algún rival intentase hacer algo en su contra utilizando a su heredero en algún momento de su vida. Sin mucha prisa, dejo a Osito en su lugar de juegos y se marcho hacia la gente para enviar un comunicado – Hola mis queridos hermanos, Aquí nuestra gente está contenta de que no nos hace falta el pan para el cada día, y que los niños tienen el futuro asegurado, quiero decir que ahora cada habitante del terreno podrá elegir tener un apellido, en el día de mañana, cualquiera tendrá derecho de saber las escrituras sagradas, ya no mas infamia, ahora todos son libres, pero hay una cosa que si quiero dejar en claro, como somos un terreno, necesitamos tener un nombre – y al instante un civil pregunto – ¡Oh mi señor! ¿Y cuál nombre desea poner al terreno? – muy orgulloso Stitch añadió – ¡Pues! ¡IMPERIO MASCO! – Luego la multitud grito -¡VIVA EL IMPERIO MASCO! Y desde ese entonces el terreno tomo nombre y cada ciudadano tenía derecho a tener un apellido, de este modo, cualquiera tenía derecho al saber. Con esto el rey logro asegurando la supervivencia de su hijo e hizo que los contrincantes se empezaran a confundir por no saber quiénes pertenecían a la corte real. ¡FUE TODA UNA ESTRATEGIA! Con esta noticia, Grettén, estaba planeando acabar con la vida de Cegor pero usando las palabras del rey, que de este modo nadie iba a saber quien fue el que realmente lo había asesinado. Stitch le pidió que lo acompañe nuevamente a otra batalla, pero que seguramente el caballero llegaría con más refuerzos en caso de necesitar y desde lo lejos estaba su esposa con su hijo en los brazos sobre el palacio viendo como su amado salía victorioso. Pero Grettén intento convencer a su amo de que era mejor dejar algún puñado del ejército respaldando las murallas y luego él vuelva para revisar si hay algo fuera del lugar. Stitch no sospechaba nada, de modo que en ese lugar donde Grettén quería vigilar, iba aparecer Cegor. Cuando Cegor llegó, Grettén lo acorralo y le intento tirar al mar, debido que esté llegaba de un barco, pero menos mal la reina estaba observando en el palacio, y pudo hacer sonar las trompetas de peligro así el rey abandonaba el combate para luego ir arrestar al ingrato que intentó matar al Caballero Imperial. Para Stitch todo parecía una pesadilla, no podía creer que lo había ocurrido otra vez de tal manera donde tenía que recurrir con exterminio para acabar con la vida de alguien que apreciaba, lo único que se preguntaba era: ¿Sera que la vida de un rey está basado en dolor y traición? Aunque él se lo tomaba como una revelación, debido a que Grettén no tenía motivos para atacar al Cegor, de hecho, su esposa lo conoce más que nadie y sabe que nunca le haría daño. Al contrario, Grettén sentía que debía pasar por Stitch para luego poder matar al caballero, de todas formas, él no tenía intenciones de negociar, pero por el poco tiempo que estuvo al lado del rey, saco bastante provecho y también hizo lo que quería con las mujeres que se relacionaba. Tal vez sea por odio a la tempestad que rodeaba al rey, o capas haya sido por alguna discusión que seguramente han tenido con Cegor, nunca se supo el motivo el cual ambos se llevaban mal. Al pobre rey le dejaba mal cada vez que los veía y se ignoraban. Pero como no sabía mucho de Grettén, siempre tiraba por el Caballero Imperial lo que hacía mala influencia para ello. No sé si lo hacía por confianza, pero tal vez Stitch sabía que Grettén no era lo que aparentaba ser, a lo mejor quería robarle el poder y luego matarlo. Quien sabe que intenciones tenía él. Al fin y al cabo, Grettén no dejaba de planear estrategias en contra de los dos hasta se aliaba con cualquier pueblo con tal de tener poder y hacer frente a la armada de los; Cegor lideraba la parte media del ejército, Stitch todo en soldado. El asiático, por así decirlo, conocía muy bien la zona, ya por ser un nómade que anda de un lugar a otro, pero si veía oportunidad de poder, le apetecía agarrárselo para así conocer otros reinos del que se pudiera sacar provecho, algo que le molestaba era cuando la gente se le metía en el camino para contradecir lo planeado, tal vez sea porque sentía una ambición tremenda por poder y eso lo hacía llegar a malos resultados donde siempre perdía lo que obtenía pero se quedaba con lo opuesto a su pensar. Era un hombre muy diferente al modo de ver las cosas, creo que fue una de aquellos que le hizo enfrentarse a Cegor pero a la vez a Stitch porque lo defendió, la razón de su cambio de postura se desconoce. El rey busca la manera de parar esta rebelión, y trata de mandar mensajeros a Grettén para que deje de luchar y que todo sea paz tal manera es horrible porque empiezan a morir gente inocente, en el cual Grettén no tiene intención de escucharlo y envía tropas al sudeste del terreno causando grandes destrozos y sacando las provisiones que tienen en la zona, Stitch estaba tan furioso que vuelve a enviar más tropas para recuperar lo que robaron luego tomar posesión nuevamente del territorio invadido, ordeno que no ataquen a Grettén, que él no quiere usar la espada para matarlo, si no simplemente hacerle entender que sus acciones son algo inmaduro y debe renunciar a la ambición que lo convierte en cada vez más adicto a tenerlo todo; cuando no es así. Pero el asiático no hace caso, sigue invadiendo casi todo el territorio perteneciente a los s por ende desea plenamente cortar la cabeza del rey y la de Cegor principalmente, por lo cual debe prevenir tener bajas, sino va a tener graves limitaciones durante la misión que tiene pensado cumplir. Grettén, está plenamente convencido lo que está haciendo no tiene miedo y no piensa detenerse por nada ni por nadie, porque no va a descansar hasta que Cegor esté muerto. Y mientras tanto Stitch, estuvo tratando de pensar una manera que parar la ambición de asesinar del extranjero, por el otro lado su caballero estaba viendo una estrategia ideal para contraatacarlo de tal modo que luego van a dar una lección a Grettén, pero deben tener en cuenta que; casi todo el terreno está siendo devastado por tropas enemigas lo ideal sería primero prevenir que se sigan muriendo gente y que pare de disminuir la falta de recursos a causa de los ataques. -Lo mejor está por venir, pero lo importante es mantener la calma – así dijo Stitch a su gente y a todos los que están preocupados por las invasiones. Tal vez la única manera de que ahorrar estos problemas, era no conocer a Cegor porque todo esto fue por causa de él, aunque Stitch no le echa la culpa, quizás sabía que Grettén de todas maneras le causaría problemas en un futuro debido ya que era muy ambicioso de tener lo que desea. El rey sabe que su hijo en unos años tendrá edad suficiente para apoyar o oponerse ante sus acciones porque será alguien con pensamiento diferente y tendrá una manera distinta de ver las cosas, todo va a depender que clase de amistad haga, a lo mejor arme buenos amigos pero también está en los capricho de los enemigos que a lo largo quieran usarlo para a través de él logren lo que en muchos años no han podido, asesinar a su persona. Pero en esos momentos solo pensaba en una manera de solucionar los conflictos que hay con Grettén debido a Cegor y las devastaciones que está haciendo en el Imperio. El rey tiene esperanza y Fe que todo se puede solucionar con el dialogo, teme volver a cometer lo mismo que hizo una vez con un ex compañero, León. En esos momentos de tristeza Stitch se fue a visitar la lapida donde está sepultado su viejo amigo, con lagrimas en los ojos, ruega a Dios que lo perdone y dijo – Oh mi Dios, Yo obre mal sobre mi amigo, te pido que me hagas pagar por mi pecado sobre todo hace que mi hijo no sea como yo, porque si no la va a pasar muy mal así tan dramático con los problemas que tengo encima – y siguió lagrimeando. En unas horas le llego un mensajero de parte de Cegor, diciendo que capturo la base de un enemigo pero vio buques de guerra de Colino que llevaban consigo gran parte del oro que había en la zona norte del Imperio. Stitch de inmediato mando a reunir hombres, pero aun no podía hacer nada por los ataques continuos de Grettén y debiendo usar la nueva tecnología en armas que encontraron hace mucho tiempo tal manera que los trabajadores estuvieron reparando. ¡ERA HORA DE PROBAR LA NUEVA TECNOLOGIA EN ARMAS! Justo en ese momento apareció Lilo con Osito en los brazos enojadísima porque su esposo no le mando ningún mensaje y su hijo quería ver a su padre Stitch sintió amargura y odio por no poder elegir lo que deseaba, solo tenía un camino por recorrer de tres. El rey se aparto de los demás y grito -¡BASTA! ¡No puedo más, sin tan solo no fuera rey, yo sería muy feliz! – todos se asombraron porque nunca habían visto a su rey tan enojado y deprimido por situaciones como esta, pero muchos igual se daban cuenta lo que deseaba Stitch: Estar con su hijo. Llegó Cegor con las estrategias que estuvo pensando y se le acerco pero antes vio que todos estaban muy plasmados por la actitud del rey (este no sabía nada porque recién llegaba) – Mi Señor, conocí a un hombre que no vive muy lejos de aquí y me ofreció su ayuda, en realidad el ya había batallado con Grettén pero esa es otra historia – pero Stitch con toda la furia le grito -¡¿PORQUE TENGO QUE CONFIAR EN ALGUIEN SI TODOS LUEGO ME TRAICIONAN?! – Cegor sin nada que decir al respecto le respondió – Bueno mi señor, si usted no lo desea no lo voy a llamar, quédese tranquilo,- luego añadió – Si en verdad necesitas ayuda, puedes ir a buscarlo en su campamento, pero ten cuidado porque por ahí ronda Grettén y su ejército está vigilando la zona – luego se marcho saludando a su hermano Osito. La mayoría de los que estaban ahí observando empezaron a seguir con sus labores, las tropas se fueron a patrullar en las partes más desprotegidas, Lilo con Osito en los brazos pidió a la carrosa real que la lleven al palacio que necesitaba cambiar al niño. Stitch, sin embargo, quedo ahí un rato inmóvil sin ganas de hacer nada y pensando en cosas que le gustaría hacer sin problemas imperialistas. Luego de lo sucedido en el día anterior, Stitch sin guardias tomó su caballo y se largo el desierto por unos cuarenta y cinco días sin comida; solo con un poco de agua pudo sobrevivir, pero valió la pena según él debido a que pudo desahogarse luego se dirigió al campamento del soldado que le había dicho Cegor, el rey desconocía el nombre capas porque el Caballero Imperial se olvido de avisarle, entonces miro el mapa y era tal como Cegor le había dicho, la zona estaba vigilada por Grettén, aunque el tubo posibilidades de hablarle en presencia pero no lo hizo debido a que primero precisaba conocer a ese extraño sujeto ya antes mencionado. Llegando al campamento del hombre, se escucharon trompetas y las pocas personas que había le ofrecieron agua y sobre todo comida hasta que en dos horas al fin conoció al extraño y le dijo – Hola Stitch, soy el Cid Campeador y estoy a su servicio – Stitch asombrado le respondió – ¿Qué? ¿Sabes quién soy? ¿Pero cómo? Nunca había venido por este territorio – El Cid Campeador agrego – Claro, es que me hablaron de vos y me dijeron que necesitabas ayuda debido a los ataques de Grettén – Debes saber que él desde hace un tiempo me empezó a robar los recursos que tenía en mi territorio – el rey enseguida grito – ¡NO NECESITO TU AYUDA! ¡SUJETOS COMO TU SOLO BUSCAN TENER EL PODER QUE TENGO! – Y se levanto dirigiéndose a su caballo, al instante El Cid Campeador le vuelve hablar diciendo – ¡Alto ahí soldado! – Yo no quiero traicionarte, ¿Para qué quiero hacerlo? De hecho tengo mi propio destino y en este campamento ayudo a la gente en problemas que necesiten solucionar – relájate que no te quiero quitar nada – pero Stitch furioso le dice – Mire El Cid Campeador, yo no vine a pedirle que salve al Imperio , sino simplemente para ver si me podían dar pan y agua debido a que estoy lejos de mi hogar tratando de calmar mis emociones – y el Soldado no muy convencido le añadió unas palabras – Mire Señor, yo no creo que creas lo que estas diciéndome, no creo que solo hayas venido por ello – Pero si lo desea puedes irte, no soy nadie para rogar a los extranjeros que vienen a comer y beber – el rey en ese momento sentía que el hombre era diferente a los que él conoció durante su vida como imperialista. Stitch se marcho y volvió a lo del Soldado después de cinco días, pero lo que tuvo de bienvenida no se lo esperaba, así es, El Cid Campeador estaba esperando para decirle una noticia que tal vez él se iba a sorprender. El Soldado le dijo -¡Oh miren quien regreso! Es nada menos que Stitch – y justo cuando acorralamos a Grettén, mira que rara situación es esta – el rey no entendía nada ya que no pensó que el hombre sin pedirle nada a cambio le sorprendió con una noticia muy estupenda. Entonces le dijo – Que tal El Cid Campeador, disculpe por mis duras palabras de hace unos días, la verdad que estuve mal no debí gritarte de esa forma – pero el Soldado lo que le dijo fue otra cosa –No hay tiempo para hablar de ti – Ahora ayúdame a degollar a Grettén, últimamente está muy ambicioso y es hora de que sus días de maldad se acaben – de inmediato ordeno a la mitad de sus tropas para que sigan el liderazgo de Stitch. Después de lo dicho, el rey lidero un ejército con mucha emoción pero lo que venía más adelante lo aterrorizaba pero entendía que era la única forma de lograr parar las invasiones en el Imperio. Con los movimientos que prolongaron hicieron que Grettén se prepare con todo su armamento necesario y estaba esperando el momento para liquidar a Stitch. Cuando comenzó la batalla, ocurrieron dos cosas, una fue la resignación del ejercito de Grettén porque no soportaban las bajas y a su vez ello los trataba mal ya que su ambición se ponía cada vez peor, y la otra es que luego llego un ser extraño con una armadura horripilante vestido del bando neutral que hacía sonar una trompeta para que Stitch escuche y vaya hacia él, pero el Cid Campeador no le dio importancia y atrapo a Grettén con sus espadas lucharon donde la del asiático cayó pero el extranjero no se daba por vencido y debía estar con la moral en alto porque el orgullo de su ambición era potente que lo hacía no rendirse nunca.
Entonces de tanto perseguirlo, El Cid Campeador le tiro al piso y corto su cabeza al instante elevo con su espada su cráneo diciendo – ¡Aquí acaba toda tu ambición Grettén! ¡Nunca te importo la vida de los demás! – ¡Espero que ahora los demonios te hagan entender la crueldad que tu hacías a las personas! – mientras tanto, Stitch estaba con el misterioso que cuando esté apenas se le acerco le dijo – Mi señor, usted debe comprender que no toda traición se merece muerte, recuerda que la mente de las personas suelen imaginar cosas sobrenaturales que luego nos hace dar ganas de torturar – muy preocupado, el rey le contesto – Es verdad, hay veces que uno no mide las cosas que nos hace ser malos cuando en realidad no lo somos – luego le pregunto – ¿Quién eres? – Al instante el guerrero añadió – ¡Soy Rosta! – Amo y señor de la paz, nunca me veras atacar – bueno parece que soy guerrero, pero no – ¿Ves que en mi estandarte hay una cruz? – Sí – le contesto Stitch – Bueno, con ello sabes que soy cristiano y lucho por la paz, armonía y por lo más importante, la misericordia – le contesto Rosta. Luego de una larga charla, el Cristiano se marcho hacia el horizonte donde Stitch comprendió que no todo era sed de venganza. El Rosta acompaño a Stitch hacia el Imperio en el cual una multitud inmensa recibió a su rey, en especial su amada, Lilo y con Osito ya un pre-adolecente entendía que su padre debió partir por el bien del terreno, lo único que le incomodaba era que su –Señor Padre- no tenga tiempo para jugar con él aunque sabe que en el fondo su papá desea estar con su persona. De esta manera su esposa deseaba y pensaba lo mismo que su hijo, ambos tenían esperanza de que todo esto algún día llegara a su fin. Y los habitantes proclamaban su nombre -¡VIVA CLAUDIO MASCO NUESTRO REY!- pero a las a fueras lo esperaba Cegor que defendió muy bien todo el territorio e incluso recupero casi todo lo devastado por Grettén. Así todo esto provoco que El Cid Campeador se sorprenda ya que nunca había visto que los habitantes de un pueblo amaban a su rey. Todo era algo fantástico, y llego el momento en que debió despedirse para volver a su campamento, pero no se fue sin antes estar en la ceremonia de la victorias por a ver ganado la paz ante el asiático. Stitch ordeno esa noche a sus cocineros para que cocinen un estofado al puerco con un vino de los más caros del territorio. Y dijo unas palabras que quedo marcado por todos los habitantes de la ciudad –Oh Señores, ustedes deben perdonar a este viejo y torpe rey, recuerden que mi hijo en unos años tendrá edad suficiente para hacerles cumplidos – pero mientras yo viva, voy a tratar de que el orden continúe tal como está actualmente – Recuerden que ustedes son libres y me alegra saber que todos tienen un apellido el cual pueden usar cuando quieran y donde sea. Los quiero gente – Y así cerro la ceremonia el rey.







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