El sabor del amor perdura en el olvido
Las alegrías que provoca es gentil
De la sabia se difieren los llantos
El amor no se elige por ser oblicuo
De lo oblicuo se llena el orgullo
La mirada de su ternura brilla fuerte
El viaje parece no volver a repetirse
Sus halagos se detuvieron y no volverán
El amor se deja desear por augurios
Las tristezas de la soledad perduran.
Deja un comentario