La alegría de gozar sabiduría llena el orgullo de raíces oblicuas que deciden calmar los llantos.
La oscuridad va desapareciendo de a poco y un nuevo mundo va apareciendo.
Un mundo jamás visto en años venideros y que recae en flores de curiosidad.
La semana entrante yace en los plenos del nuevo mundo y brilla como nunca antes había brillado.
Las esperanzas nacen para mostrar un nuevo amanecer que estuvo años en tiempos de cólera.
El martes renace un nuevo afortunado y travieso individuo que busca explorar el nuevo mundo.







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