21 de octubre, 2022

El yacimiento y el olvido

Sutilmente aliviado ante la adversidad, la fauna adversal acontecía mi cuerpo. Cautela y sensato trabajo, mal derrotado y bien liberado. La arrogancia de la adversidad yacía ante un milagro de los poros que hice llegar. Aquí, allá, con certeza y dedicación, el oro saqué, ayudado por mi guia y mucho esfuerzo, pude dejar atrás lo oblicuo disertante. La gloria atrevida, vendrá, estaré ahí para vencer la oscuridad. Malvado enemigo no es más del que condena al olvido. Seguiré intentando hasta resignar los augurios que me atraviesan y romper yacimientos derramados por doquier.

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Fernando Ezequiel Sanchez